En la onda de los snacks saludables

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En los últimos años ha habido un crecimiento relevante en el consumo de snacks saludables, que hacen parte de una gran industria que es la de los macrosnacks. Este mercado se consolida como una oportunidad para el crecimiento de la economía colombiana, así como para las ventas al exterior.

El mercado de macrosnacks está ganando cada vez más terreno en Colombia, y una de las regiones líderes en la producción y comercialización de estos productos es el Valle del Cauca.

Los macrosnacks son productos que hacen parte del diario vivir de todos los colombianos. Estos hacen referencia a esas comidas o bebidas que vienen en pequeñas cantidades, debidamente empacadas para consumir en los breaks o momentos en que todavía no es hora de consumir las comidas principales.

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Dentro de esta industria se pueden distinguir productos de panadería, confitería, bebidas no alcohólicas, lácteos, frituras, frutas y frutos secos que llegan al consumidor final sin requerir ninguna preparación adicional.

En el segmento de mercado de los macrosnacks se encuentran productos de todo tipo. Unos son más procesados que otros, algunos tienen niveles de grasas, sodio y azúcar más altos, y otros tienden a ser un pocos más light.

Pero este sector no solo mueve los productos mencionados. En esta megaindustria se destacan actividades auxiliares, en la que se conjugan los aceites, grasas, empaques, gráficas, saborizantes, extractos, molinería y edulcorantes.

Además, hay que decir que este segmento de mercado es un gran aportante de la economía del pacífico colombiano. Según la Cámara de Comercio de Cali, el Cluster de Macrosnacks del Valle del Cauca registró ventas por $8,5 billones durante el 2016 y presentó un crecimiento del 15,1% respecto al año anterior. Esto ha llevado a consolidarlo en la economía de la región con una participación del 10,2% del PIB del Valle del Cauca, según los resultados del 2016.

Del mismo modo, el sector de macrosnacks se ha afianzado como un jugador importante en las exportaciones de la región. En 2016, las ventas de estos productos al exterior sumaron  US$310,9 millones; es decir, ocuparon el 16,4% de las exportaciones totales del Valle del Cauca durante el año en mención.

En total, estos productos colombianos llegan a 94 países en el mundo, de los cuales se destacan como principales destinos Venezuela, Estados Unidos, Ecuador, Canadá y Cuba. En el último año se consolidaron como nuevos clientes Portugal, Rusia y Madagascar.

De las 183 empresas que hacen parte del Cluster de Macrosnacks del Valle del Cauca, hay un segmento de negocio que ha presentado un crecimiento importante y es el de los frutos secos. Aunque solo un 3% de las empresas del cluster se dedican a este negocio, se destaca que fue una de las actividades con mayor crecimiento en las ventas durante 2016 (15,7%), las cuales fueron de $53 mil millones.

Como es bien sabido, en el mundo y en Colombia, durante los últimos años se ha incrementado una tendencia de consumo hacia un estilo de vida más saludable, en el que el ejercicio físico, la salud mental y la alimentación sana han dado cabida a un nuevo nicho de mercado. En este sentido, los snacks saludables y los frutos secos han cobrado gran relevancia.

Asimismo, en conjunto con esta tendencia, también se ha visto un auge importante por parte de los consumidores que tienen mayor preferencia por productos elaborados artesanalmente o con el menor procesamiento posible, y que además sean amigables con el medio ambiente.

En el estudio “La revolución de los alimentos en América Latina” realizado por Nielsen –una de las principales firmas de investigación de mercados– se comprueba que los hábitos de consumo de los colombianos han cambiado, pues las ventas de productos alimenticios saludables crecieron un 4,2% de septiembre de 2015 al mismo mes de 2016.

En Colombia, según el informe, el 59% de los consumidores prefiere alimentos bajos en azúcar, así como un 58% también tiene preferencias sobre los alimentos bajos en grasa.

Por eso, dentro de esta categoría La Nota Económica destaca como caso de éxito la empresa Nutri-G Snacks S.A.S. con su marca Granolitas, la cual se dedica a la producción de snacks saludables sin conservantes ni colorantes. Estos son unos paquetes que contienen 30 gramos de “bolitas” crocantes compuestas de avena en hojuelas, almendras, nueces, ajonjolí, coco deshidratado y la panela que tanto caracteriza al Valle del Cauca.

Por lo regular, estos ingredientes se encuentran en el mercado con agregados químicos y azúcares mezclados entre sí. Sin embargo, es posible conservarlos sin ningún aditivo por 10 meses o más, debido a que, en el caso de Granolitas, al usar ingredientes deshidratados, se convierten en alimentos de larga duración. Además, la panela, aparte de endulzar naturalmente, cumple una función vital de conservación para estos snacks, ya que ayuda a cohesionar el producto, subiendo los niveles de sólidos y bajando la cantidad de agua.

La historia de Nutri-G Snacks  recalca la idea de que las necesidades siempre son oportunidades para innovar. Cuando Giselle Garcés, quien es la fundadora de la empresa, estaba esperando su segunda hija, se encontró con que en el mercado no conseguía un snack que además de ser saludable, fuera completamente natural y artesanal, decidió solucionar esa falencia. Por eso, en 2013 decidió presentar su idea en las convocatorias del Fondo Emprender del Sena, y para su fortuna, el proyecto resultó ser uno de los ganadores. En ese momento se juntó con su hermana Stephanie, con quien comparte el gusto por el deporte y la vida saludable, para crear la empresa.

Antes de emprender, Giselle, quien es comunicadora social, se dedicaba a asesorar empresas en temas de mercadeo y comunicaciones, a lo cual le ha sacado el mayor provecho para el posicionamiento de la marca e imagen de su empresa.

Al principio, el producto lo hacían ellas mismas en la casa y solo tenían una variedad de este. Con el tiempo, la forma de fabricar los snacks cambió. Ahora cuentan con una máquina hecha a la medida que es la que le da la forma circular al cereal, así como con un equipo de nutricionistas e ingenieros de alimentos que las asesoran en la composición de los nutrientes de los productos.

El proceso de producción de los snacks se compone básicamente del amasado de los ingredientes, de ponerlos en la máquina para darles la forma circular y por último, de hornearlos.

Como una de las bases para mantener una empresa vigente es la innovación, en el último año sacaron al mercado una variedad del producto que contiene una capa de chocolate semiamargo al 59% de cacao.

En este proceso de emprendimiento no todo ha sido fácil. Giselle, como muchos empresarios en Colombia, se ha enfrentado a los obstáculos de esta ardua labor, entre los que se destacan la tramitología y los tiempos de respuesta por parte de los entes encargados, lo cual se traduce en tiempo y dinero para la empresa.

Aunque este emprendimiento es relativamente joven –inició en 2013–, en la actualidad sus productos se venden en las grandes cadenas del país. Además, la empresa exporta el 15% de su producción a Panamá y en 2017 debutó en el mercado de República Dominicana.

Para 2018 espera expandir su producción y llegar a conquistar países como México y Estados Unidos, siendo este último uno de los principales destinos de exportación de macrosnacks del Valle del Cauca.

“Desde sus inicios, la empresa viene creciendo a doble dígito tanto en volumen como en facturación; tenemos planes ambiciosos para seguir ampliando nuestra capacidad de producción y portafolio”, destaca Giselle Garcés, fundadora de Nutri-G Snacks S.A.S.

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